7 trucos sencillos para aprovechar el pan si no te lo comes

 

 

1. Limpiar el mantel

Las comidas especiales en casa las disfrutamos todos. Decoramos la mesa y ponemos un mantel bonito. Pero es inevitable que se manche con comida o se derrame algún líquido. Esto último suele ser un problema; así que, si no queremos que nuestro precioso mantel tenga una mancha enorme de vino o refresco, lo que tenemos que hacer es colocar una rebanada de pan blandito sobre la sustancia vertida. ¡La absorberá al instante!

 

 

2. Obras de arte relucientes

Los lienzos que ya tienen una antigüedad son muy susceptibles a romperse; por eso, cuando se llenan de polvo, hay que tener mucho cuidado a la hora de limpiarlos. Un trapo podría estropear esa obra por completo, pero quizá un trozo de pan de molde puede ser nuestro mejor aliado… ¡Brillarán como si estuvieran de nuevo recién pintadas!

 

 

3. Las travesuras de los niños ya no nos molestarán

Los niños pequeños se caracterizan por su enorme afición al juego, y en especial a todo lo que tenga que ver con la pintura y mas en la pared. ¿Y si usas un poco de pan blando? Tu pared lucirá como si nada hubiera pasado.

 

 

4. ¡Fuera los malos olores!

Ciertos alimentos desprenden un aroma poco agradable. El ejemplo más claro de todo esto es la coliflor: a pesar de ser algo realmente sabroso, su olor no es precisamente el mejor. ¿Y cómo evitar ese desastre? Muy simple, únicamente colocando unos 150 gramos de miga de pan en la olla.

 

 

5. Cortar la cebolla

Posiblemente, todos nosotros hayamos vertido alguna lágrima en el preciso instante en el que el cuchillo penetra en el cuerpo del vegetal. ¿A qué es debido? Al ácido sulfúrico y la enzima alinasa que se desprenden de la cebolla cuando la partimos. La colocación de una rodaja de pan en nuestra boca será nuestro mejor aliado a la hora de no llevarnos un gran susto.

 

 

6. ¡Cuidado con los cristales!

Los objetos de vidrio son muy frágiles, de ahí que tengamos que manejarlos con muchísimo cuidado. Por desgracia, cuando se caen al suelo estos cuerpos se rompen en mil pedazos. Con la escoba y el recogedor podríamos recuperar los trozos más grandes, pero los minúsculos nos ocasionan un gran daño cuando vamos descalzos. Si no queremos preocuparnos más por esos cristales, deberíamos usar una rebanada de pan de miga blandita: restregarla por la zona afectada podría evitarnos más de un corte.

 

 

7. Tus plantas lo agradecerán

¿Se ha puesto el pan duro y quieres tirarlo? ¡No lo hagas! Si tienes un jardín o un huerto en casa, este alimento podría servirte enormemente: posee elementos muy beneficiosos para las plantas, tales como los folatos y la niacina, aparte de proporcionar vitaminas B1 y B6. ¿Cómo lo preparamos? En primer lugar lo introducimos en el horno para que se seque por completo, acto seguido lo cortamos en forma de pequeñas migas y para finalizar lo metemos en la tierra. ¡Pronto te darás cuenta de que tus plantas crecen más sanas y resistentes que nunca!

 

Fuente: http://lavozdelmuro.net/7-usos-del-pan-que-probablemente-no-conocias-y-que-te-sacaran-de-un-apuro/